creo que es un cliché que después del verano todos quedamos con un grado depresivo, pero en mi es algo exuberante, me doy cuenta de la vida que tengo, que no me gusta, que me gustara cambiar, ver con un ojo cerrado.
no quiero verme rodeado de gente falsa, de sensaciones vacías, ojos entreabiertos y sonrisas de vidrio.
tengo que cambiarlo, no puedo hacer lo que hice siempre, no puedo decir las mismas cosas, dormir en las tardes, y soñar por las mañanas.